Europa vuelve a encender las alarmas por una serie de ataques contra iglesias, símbolos religiosos y creyentes durante 2026. Un nuevo balance del OIDAC Europe muestra que la hostilidad contra los cristianos sigue dejando templos profanados, incendios y amenazas. Alemania, Francia e Italia concentran el mayor número de casos registrados entre enero y julio.
Entre enero y julio, Alemania acumuló 63 crímenes de odio anticristianos, seguida por Francia con 59 e Italia con 54. El Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra los Cristianos en Europa recopila los datos mediante investigaciones propias, registros policiales y otras organizaciones. Su misión es contribuir a una Europa donde los cristianos ejerzan sus libertades “sin miedo a represalias, censura, amenazas o violencia”.
Solo en julio, el OIDAC Europe documentó 40 ataques anticristianos en distintos países del continente. Alemania registró 15, Francia 10, Italia 5, Reino Unido 3 y Polonia 2; Austria, Dinamarca, Finlandia, Irlanda y Turquía tuvieron 1cada uno. Los blancos fueron iglesias, símbolos religiosos, cementerios, líderes, fieles, convertidos y otras personas identificadas con el cristianismo.
El vandalismo encabezó los incidentes de julio con 18 casos, seguido por ocho ataques relacionados con incendios y siete profanaciones. También hubo dos hechos de violencia física, dos amenazas, dos robos de objetos religiosos y un caso que combinó vandalismo y violencia. Julio igualó los 40 casos de junio, mientras marzo sigue siendo el mes con mayor registro de 2026, con 41.
Alemania sufrió algunos de los episodios más graves, incluido un incendio que dañó severamente un centro comunitario luterano en Gladbeck-Brauck. El fuego comenzó alrededor de las 5:00 a. m. del 12 de mayo en el salón parroquial de la comunidad protestante Petrusgemeinde, y la policía sospecha que fue provocado. En St. Johann, un hombre de 40 años dejó excrementos y causó daños mientras estaba ebrio; en St. Giles colocaron heces de perro frente al altar.
La violencia contra los espacios cristianos también alcanzó directamente a la Biblia y otros textos utilizados para el culto. El 13 de mayo, desconocidos prendieron fuego a Biblias, himnarios y otros escritos bíblicos dentro de una iglesia de Delmenhorst, en Baja Sajonia. Las llamas produjeron humo y generaron el peligro de que el incendio se extendiera por el templo.
En Francia, la iglesia St. Symphorien, en Chambray-lès-Tours, fue profanada, mientras una iglesia de Breil-sur-Roya recibió una amenaza relacionada con incendiar el templo. En Italia, una iglesia histórica de Legnano amaneció cubierta con grafitis obscenos y blasfemos, provocando indignación entre los creyentes. Vecinos calificaron el hecho como un grave ataque contra un lugar profundamente ligado a la identidad religiosa y cultural de la ciudad.
El informe también advierte sobre amenazas todavía más peligrosas relacionadas con el extremismo. En Hamm, Alemania, un adolescente planeaba un ataque incendiario contra una iglesia cristiana independiente en un complot inspirado por el Estado Islámico (ISIS). OIDAC incluyó el caso entre los episodios que evidencian la persistencia de ataques contra comunidades y expresiones visibles de la fe cristiana.
El problema no comenzó en 2026: el último informe anual del observatorio documentó 2.211 crímenes de odio anticristianos en Europa durante 2024. Francia, Reino Unido y Alemania han figurado históricamente entre los países más afectados; además, Francia registró 843 actos anticristianos en 2025, un aumento del 9%. Cerca del 87% afectó propiedades, mientras las agresiones físicas o verbales y las expresiones de odio en internet crecieron un 70%.
La violencia puede golpear edificios y símbolos, pero no puede apagar el Evangelio ni impedir que Dios sostenga a quienes permanecen fieles en medio de la oposición.
“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” — Mateo 5:10


